CITROL – Desengrasador industrial NCL 32oz (950 ml)
₡22,335.75 + I.V.A.
Desengrasador industrial CITROL de NCL en presentación 32oz (950 ml). Diseñado para remover grasa y aceites con eficiencia en mantenimiento institucional y tareas exigentes.
Este desengrasador industrial CITROL de NCL en presentación 32oz (950 ml) está pensado para tareas de mantenimiento donde la grasa, los aceites y la suciedad difícil se acumulan y requieren una intervención efectiva. Es una solución práctica para operaciones de limpieza institucional en industrias, hoteles, hospitales, centros comerciales, condominios, talleres y equipos de facility management que buscan resultados consistentes y un formato manejable.
Su tamaño de 32oz (950 ml) facilita la manipulación diaria, el trabajo por zonas y el control del consumo. Es una alternativa conveniente para tener a mano en carros de limpieza, bodegas de mantenimiento o estaciones de trabajo, ya sea para intervenciones puntuales o para reforzar rutinas establecidas.
Ventajas de este desengrasador industrial
Un desengrasador industrial bien elegido permite agilizar la remoción de grasa y aceites en superficies lavables comunes del entorno laboral. Al utilizar un producto específico para desengrase, el tiempo de fregado se optimiza y las tareas repetitivas de limpieza se vuelven más predecibles. Esto ayuda a mantener estándares de higiene y presentación en áreas críticas como cocinas de producción, zonas de ensamblaje, cuartos de máquinas, parqueos, talleres y áreas de carga.
- Formato versátil de 32oz (950 ml) que se adapta a diferentes estaciones de trabajo y facilita el uso controlado.
- Apoya rutinas de mantenimiento correctivo y preventivo para remover grasa y suciedad adherida.
- Útil en entornos institucionales y comerciales donde la limpieza debe ser constante y eficiente.
Para seleccionar el producto adecuado en tu operación, considera el tipo de suciedad predominante (grasa ligera, aceites, residuos de tránsito), la frecuencia de intervención y el protocolo interno de limpieza. De esta forma podrás planificar las rondas de trabajo, los tiempos de acción y el enjuague cuando corresponda.
Aplicaciones habituales y buenas prácticas de uso
En mantenimiento institucional, un desengrasador se utiliza para ayudar a remover grasa y aceites en superficies lavables comunes. Algunos escenarios frecuentes incluyen áreas de preparación y manipulación de alimentos (donde la acumulación de grasa es recurrente), talleres y zonas técnicas con presencia de lubricantes, o pisos y muros cercanos a equipos que generan salpicaduras. En todos los casos, seguir buenas prácticas hace la diferencia:
- Evaluación previa: identifica el tipo de suciedad y determina si la intervención será puntual o parte de un programa periódico.
- Prueba en un área poco visible: antes de la aplicación general, verifica la compatibilidad con la superficie.
- Aplicación dirigida: utiliza el producto sobre la zona afectada, deja actuar según tus protocolos internos y frota cuando sea necesario para ayudar al desprendimiento.
- Enjuague o retiro del producto: procede según el tipo de superficie y los lineamientos de tu operación de limpieza.
- Seguridad y orden: utiliza equipo de protección personal según las prácticas del sitio, evita salpicaduras y mantén la zona ventilada si tu protocolo lo requiere.
Estas recomendaciones permiten trabajar con constancia, reducir retrabajos y mantener la limpieza bajo control aun en jornadas exigentes. Si tu operación combina tareas ligeras con limpiezas profundas, planifica los tiempos de intervención para no interferir con la continuidad del servicio.
Cómo elegir la presentación y planificar la reposición
La presentación de 32oz (950 ml) es práctica para cuadrillas de mantenimiento que realizan múltiples intervenciones en el día y prefieren envases manejables. Resulta especialmente útil para:
- Carros de limpieza que rotan por varias áreas y necesitan un formato que no estorbe.
- Equipos que realizan tareas por lotes, donde el control del consumo por jornada es importante.
- Pruebas piloto en nuevas rutas de mantenimiento antes de estandarizar consumos en áreas críticas.
Para planificar la reposición, estima el consumo semanal por zona, considera los picos de trabajo (por ejemplo, cierres de mes o temporadas altas) y define un stock de seguridad que cubra imprevistos sin saturar la bodega. Una revisión periódica del consumo real te permitirá ajustar la compra y sostener la continuidad operativa.
Si buscas comparar alternativas del portafolio, explora toda la línea de desengrasantes para alinear la compra con tus prioridades de limpieza.
Cuidados generales y almacenamiento
Para conservar el rendimiento del producto, mantén el envase bien cerrado cuando no esté en uso, guárdalo en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa y fuera del alcance de niños y mascotas. En operaciones con alto tránsito, define un punto de almacenamiento señalizado para evitar derrames o extravíos. Capacita a tu equipo en la manipulación básica y en la lectura de las etiquetas del producto, de modo que todos sigan el mismo procedimiento en cada turno.
Finalmente, documenta tus rutinas: registra la frecuencia de uso, las áreas intervenidas y las observaciones del equipo. Este control te ayudará a mejorar los procedimientos, optimizar tiempos y estandarizar la calidad de la limpieza en toda la instalación.


